28 octubre 2007

Denunciado por tener sexo con una bicicleta


Y yo que pensaba que estaba curada de espanto. El Daily Telegraph de hoy me ha devuelto a la realidad.

Mientras en España se pide desde los medios que la justicia sea más estricta con los delincuentes, en el Reino Unido un tal Robert Stewart ha sido enviado a prisión por practicar sexo con su bicicleta en su habitación de un hostal de Ayr, en el suroeste de Escocia. El infractor se ha declarado culpable de escándalo público en el juzgado de esa ciudad.

La jueza Gail Davidson explicó el pasado miércoles que el hombre fue descubierto por las dos trabajadoras del hostal. "Llamaron a la puerta varias veces pero no hubo respuesta y utilizando la llave maestra abrieron y se encontraron al acusado, que únicamente llevaba puesta una camiseta, sujetando la bicicleta y moviendo las caderas simulando el acto sexual". Ambas se sintieron horrorizadas por el espectáculo y avisaron al director del hostal, el cual llamó a su vez a la policía.

El nombre del acusado ha sido añadido al registro de infractores sexuales aunque la sentencia ha sido aplazada hasta el mes que viene.

Hay que ver las cosas con las que tiene que enfrentarse la justicia. Resulta que no es este el único caso de sexo con objetos inanimados que se ha visto en los tribunales del Reino Unido. Karl Watkins, un electricista, fue acusado y encarcelado durante seis meses por hacer el amor con las aceras en Reddich, Worcestershire, en 1993.

Difícil de creer que esto pueda ocurrir ¿verdad? Hasta he dudado de que el artículo del Daily Telegraph fuera cierto, pero en el Reino Unido el día de los inocentes es en abril. He enlazado el título de este post con el Daily Telegraph para despejar cualquier duda.

Yo, mientras enjugo mis lágrimas de hilaridad, me quedo con otra duda. A estos infractores sexuales como hay que llamarlos ¿Bipedofilós o pedálfilos?

27 octubre 2007

El humano y la araña, parecidos alarmantes


Lo dice un aracnólogo, el Dr. Moya Laraño (¡que coincidencia!) que trabaja en la Estación Experimental de Zonas Áridas del CSIC y estudia a las arañas. Según este experto "lo distinto no existe, todos nos comportamos de forma egoísta. Cada individuo hace lo que puede para reproducirse y sobrevivir, esa es mi conclusión". Eso nos pone a la altura de las arañas.

Aunque las arañas son "hembristas" porque "se comen al macho durante la cópula, otras al siguiente que viene, otras cuando el macho intenta escapar y otras antes de copular". Puede que lo hagan porque los machos son proteína de buena calidad, o puede que lo hagan porque las hembras se sienten acosadas por ellos. Así que se los zampan y se acabó el acoso. Claro que las arañas hembra son más grandes que los machos, si no todo sería diferente, obviamente. Si lo sabremos los humanos.

A pesar de esta diferencia, este amor arácnido empieza igual que el de los humanos, con regalitos de hilos de seda bien envueltitos que le son ofrecidos a las hembras. Y más vale que esten envueltos como Dios manda porque si no seran rechazados. Cuanto más grande es el regalo más tiempo copulan con ella.

Tambien le ponen música al cortejo. "Los machos van a la telaraña de la hembra y empiezan a tocar los hilos, una danza de vibración". Lo que hace el amor, hasta las arañas se vuelven bardos. Interesante ¿no? Y es que "la música evolucionó por selección sexual", dice Moya Laraño. "Empezó como una forma de cortejo y como una manera de mostrar las habilidades. Luego la música y nuestras capacidades sensoriales fueron coevolucionando". Menos mal, empezaba a dudar de la superioridad del ser humano, caramba.

Todavía hay más parecidos, "a la hora de copular las arañas pueden adoptar distintas posturas, incluido el 69". Además en ciertas especies el macho ata con telaraña a la hembra. Creen que lo hace para que la hembra no se lo coma y así copular tranquilo. La hembra se deja, porque el regalito la volvió dócil. Y eso que ella es más grande y poderosa. Por si esto fuera poco resulta que el veneno de la araña negra actua como la Viagra en humanos. Da que pensar.

Hay más parecidos. Dice Moya Laraño que la hembra se deja engañar, porque "el engaño y el contraengaño evolucionan conjuntamente"y el etólogo Karl Grammer, refiriendose a hombres y mujeres lo confirma: "los machos engañan a las hembras en un grado muy alto, si les preguntas a los estudiantes si han engañado alguna vez a una mujer, el 60% de machos dirá que sí, mientras que sólo el 12% de las hembras responderá que sí".

Además las arañas son inteligentes. Basta con enseñarle una presa y si luego la escondes donde no pueda ni verla, ni olerla, sale disparada y la encuentra. Moya Laraño está convencido de que tienen aprendizaje y memoria, y remata diciendo que "la mayoría de los humanos no estamos muy lejos de los machos de araña". No hay más que ver "hasta qué punto el sexo mueve el mundo".

¿Y el cariño?

"Las crías de tarántula están con la madre hasta seis meses en el nido, y ésta lleva cargadas en la espalda hasta 700 crías, ¿eso es cariño?" pregunta el aracnólogo.

26 octubre 2007

Los problemas medioambientales ponen en peligro a la Humanidad

Estudiar cual será el futuro de la humanidad está muy bien, incluso es divertido, como veíamos ayer, pero uno se pregunta si en estos estudios están incluídos los fenómenos, catastróficos para el entorno, que los humanos estamos produciendo. Bien es verdad que no harian falta muchas parejas para repoblar el mundo, si se ponen a ello con esmero ¿Será ese el dato que explique que haya mucho ruido y pocas nueces en cuanto a delimitar los daños que le inflingimos al planeta porque si esto sigue así ¿quedará suficiente gente en el planeta como para permitirse ser tan selectivos como dice el Dr. Curry o más bien volveremos al paraíso terrenal bíblico con una sola pareja de supervivientes que resuelva el problema?

A nadie parece importarle demasiado que la velocidad a la que estamos utilizando los recursos en los últimos 20 años ponga en peligro la supervivencia de la especie humana. Por mucho que se hable de ello, las medidas no terminan de llegar, e incluso hay quien, como Mariano Rajoy dice que es un problema secundario, justo en el momento en que Al Gore se presenta en España para decir todo lo contrario.

1.400 científicos han estado trabajando en una auditoria medioambiental para las Naciones Unidas y 1400 científicos no pueden estar equivocados. Las cifras cantan y sabemos que para satisfacer sus necesidades cada persona en el mundo necesita un tercio más de terreno del que el planeta puede ofrecer. Tomemos estos ejemplos:

  • La población mundial ha aumentado un 34% en 20 años y ahora somos cerca de 7 billones de personas.
  • Las granjas producen un 39% más que hace 20 años
  • El 60% de los principales rios del mundo han sido desviados o se han convertido en pantanos
  • La cantidad de peces de agua dulce se ha reducido en un 50% en los últimos 20 años.
  • Los ingresos per cápita han aumentado un 40%
  • Cada año se pierden 73.000 kms de bosques a nivel mundial
  • 75.000 personas mueren debido a desastres naturales
  • 3 millones de personas mueren por enfermedades relacionadas con el agua
  • Mueren 10 millones de niños menores de 10 años
  • Más de la mitad de todas las ciudades exceden las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre polución.

En las condiciones actuales la natalidad en los países más desarrollados ha descendido considerablemente y estamos "importándola" de países menos afortunados lo que de un modo u otro no dejaría de ser una forma de auto-equilibrio. Aún así me temo que la humanidad no ha llegado al punto en el que se piensa en el bien común por encima del bien individual, como hacen las hormigas. Tomen nota los racistas y los xenófobos.

Juicios paralelos

¿Tienen derecho la sociedad y lo medios a llevar a cabo un juicio paralelo al joven Sergi Xavier M.M. sin tener en cuenta la opinión de los médicos? Todos los medios de comunicación han informado de que Sergi Xavier M. M., sufre un trastorno mental de carácter grave y que ha estado en tratamiento psiquiátrico durante casi diez años, según ha declarado a la Agencia Efe Alfons Icart, director general de la Fundación Orienta, entidad que agrupa a los centros de salud mental infantil y juvenil y a los dos hospitales de día de Sant Boi (Barcelona)

Icart manifestó que este trastorno "tiene relación con la infancia tan traumática que ha padecido, al no tener madre, un padre alcohólico y criarse con una abuela con muchas limitaciones humanas". Los trastornos empezaron a manifestarse en la etapa escolar de la que informaron a la familia los equipos psicopedagógicos de su escuela. La abuela del niño pidió una consulta médica a partir de la cual se inició un tratamiento que comenzó en 1992 y se prolongó de manera discontinua hasta 2001, cuando se le dio el alta y se le derivó a un centro de salud mental juvenil de Sant Boi para hacer el seguimiento. Icart afirmó que el joven estaba bastante bien y que se logró formar una personalidad que, «más o menos, puede funcionar, aunque con un frágil equilibrio» que se rompe debido a la falta de contexto familiar y al uso de drogas y alcohol, como se aprecia en las imágenes de la televisión en las que suele aparecer bebiendo cerveza.

El acusado mantiene que no recuerda la agresión a la chica porque estaba muy borracho. El experto declaró que el joven «ha cometido una falta, es responsable de sus actos y por ello debe haber un castigo, pero además tiene que haber un tratamiento contra el alcohol y contra la droga» y añade que la agresión a la chica, no se sabe si se produce por racismo o porque «se está agrediendo a sí mismo, en un momento de confusión por alcohol y drogas», ya que cuando era pequeño se golpeaba en ocasiones.

Solo la medicina y la ley pueden decidir la forma en que ha de ser tratado un enfermo mental, pero la sociedad tambien tiene derecho a reclamar medidas que eviten las numerosas situaciones en que personas con desequilibrios mentales hacen daño a personas inocentes. Es natural que los medios de comunicación reclamen este derecho pero es irresponsable que generen un linchamiento mediático de un enfermo mental, ignorando las declaraciones de un experto. Esta actitud denota un claro analfabetismo emocional, una falta de empatía y de respeto hacia un enfermo y un desmedido afan de ganar audiencias.

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25 octubre 2007

El futuro de la humanidad: una noticia buena y otra mala

En unos 100.000 años la humanidad estará dividida solamente en dos grupos diferenciados. Ya no habrá niveles de belleza, grandes variaciones de estatura, ni multiplicidad de razas. Seremos algo parecido a lo que contó HG Wells, en su libro La Máquina del Tiempo, según un experto en teoría evolutiva de la Escuela de Económicas de Londres.

El Dr. Oliver Curry cree que habrá sólo dos clases, una genéticamente superior, inteligente, creativa, atractiva, alta, delgada y con buena salud, y una subclase de escasa inteligencia, fea y bajita, algo parecida a los duendes.

El declive comenzaría a partir del año 3000, como resultado de la dependencia de la tecnología, después de que la actual raza humana haya llegado al máximo de su excelencia cuando la cuidadosa selección de pareja sexual se habrá convertido en costumbre. La gente se volverá cada vez más exigente al elegir pareja, y esa será la causa de la subdivisión de la especie, ha dicho Oliver Curry.

Mucho antes de que eso ocurra, dentro de unos mil años, los humanos serán gigantes de entre 1.85m y 2.20m, con una esperanza de vida de 12o años, dice Curry. Las diferencias raciales iran desapareciendo debido a la mezcla de razas y los rasgos seran uniformes y de color café, con leche, se supone, porque el autor del artículo de la BBC no puntualiza.

Además mejorará el aspecto físico de los hombres porque serán más atléticos, más juveniles, y tendrán la barbilla más cuadrada, y su simetría facial tambien será mejor. Además tendran voces más profundas, serán más fértiles y tendrán un pene más grande.


Las mujeres por su parte desarrollaran facciones regulares y una piel sin vello más fina y suave . Tendran el pelo brillante, grandes ojos de mirada limpia y un pecho "descarado", según el Dr. Curry.

La mala noticia

Sin embargo, según el Dr Curry dentro de 10.000 años los humanos podrían haber pagado el precio genético de haber dependido tanto de la tecnología que satisface todas sus necesidades. Esto les podría convertir en algo parecido a taimados animalitos domésticos. Podrían perderse las habilidades sociales como la comunicación y la interacción con otros, junto con sentimientos como el amor, la simpatía, la confianza y el respeto. Incluso podrían llegar a ser incapaces de cuidar de otros o de trabajar en equipo.

Después de tantos siglos de consumir comidas elaboradas industrialmente y de haber masticado menos, las barbillas comenzarían a retroceder, lo que daría a los futuros humanos un aspecto más juvenil pero podrían tener problemas de salud porque ésta dependería más de la medicina que de la capacidad natural para luchar contra la enfermedad, lo que resultaría en sistemas inmunes más débiles.

No parece una imagen muy romántica del futuro de la humanidad. Lo que más llama la atención de toda esta información es que aunque el ser humano seguirá siendo tan imperfecto como siempre, si la tecnología lo convierte en un taimado animalito doméstico posiblemente habrá llegado el momento en que deje de matar a sus semejantes. El resto de su evolución tal vez no sea tan importante.

23 octubre 2007

Madrileño ¿de veras conoces tu ciudad?

Wikipedia ha abierto lo que pretende ser la mayor enciclopedia libre sobre la ciudad de Madrid jamás escrita, donde pueda ser recogido el conocimiento sobre la historia e intrahistoria que esta ciudad ha generado desde su fundación.

Hasta el momento hay 1.746 artículos y 1.348 imágenes que incluyen temas que van desde la Arquitectura, la escultura, el teatro, el cine la música, la danza y la literatura hasta la fotografía y el urbanismo, sin olvidar las tradiciones, fiestas, leyendas y hasta un cancionero. En la portada se encuentra tambien un apartado de efemérides y un listado por barrios, muchos de los cuales estan todavía a la espera de que los internautas vayan añadiendo información.

¿Alguien se anima?

22 octubre 2007

La depresión es cuestión de química en el cerebro

Afortunadamente la investigación científica está ayudando a identificar y a comprender los factores biológicos de la depresión y a encontrar formas de tratarla y prevenirla. Tanto en hombres como en mujeres, las causas se deben a una combinación de factores: el estres, los traumas y la genética.

El estres juega un papel importante en la depresión. Actualmente se estan empezando a evaluar las diferentes respuestas de hombres y mujeres ante factores estresantes que indican que las mujeres pueden ser más sensibles a las "enfermedades de origen emocional" como la depresión, los ataques de ansiedad o los desórdenes alimenticios, mientras que los hombres muestran su vulnerabilidad a las tensiónes a través de la agresividad o el abuso de alcohol y drogas.

Investigaciones recientes demuestran que la biología femenina difiere de la masculina en mayor grado de lo que se ha había pensado hasta ahora. Estas diferencias, en niveles de estrógenos, serotonina, cortisol y melatonina, comienzan a aportar datos que explican por qué las mujeres son mucho más susceptibles a la enfermedad que los hombres. Un ejemplo son las cifras de suicidio, que aumentan significativamente durante los años de la post-menopausia cuando bajan los niveles de estrógenos.

La depresión es con frecuencia más dolorosa de lo que debiera porque quienes rodean a estos enfermos no comprenden que no se trata de algo de lo que se pueda salir voluntariamente. Tan díficil sería salir de una depresión sin tratamiento como de una diabetes.

La más importante necesidad de un depresivo es que su pareja, sus familiares y sus amigos comprendan que se trata de una enfermedad real, muy seria, que afecta a todo lo que se hace en el día a día. Y lo más valioso mientras dura la enfermedad es sentirse respetado, como se respetaría a cualquier persona enferma, y tener a personas cercanas disponibles cuando es necesario. Del mismo modo que se necesitaría a alguien en caso de invalidez física, en la depresión se requiere de la presencia de personas comprensivas, cariñosas y disponibles ya que ésta provoca una sensación de invalidez psíquica.

21 octubre 2007

Charlando en la cueva


La intuición es algo curioso. Recuerdo que la gente sonreía con ironía cuando yo comentaba que me parecía poco probable que los Neanderthales no hablaran, aunque solo fuera un poquito; tal vez frases cortas que estuvieran relacionadas con sus actividades o incluso podría ser que su vocabulario estuviera compuesto unicamente de términos aislados para definir aquello que les resultara impresincible.

Ahora el Profesor Svante Paabo, que lidera el proyecto genoma Neandertal en Alemania ha descubierto la presencia del gen del lenguaje, lo que implica que posiblemente tuvieran tambien una cultura y que tal vez fueran capaces de conversar como el hombre moderno. Según el Dr Simon Underdown, anthropologo de la Universidad Brookes de Oxford, esta nueva investigación debería acabar con la creencia de que fueran brutos cavernícolas.

El Profesor Paabo intenta crear ahora el primer perfil del genoma neandertal a partir de los restos de 9 individuos que fueron encontrados en una cueva en el norte de España. Se cree que fueron asesinados hace 42.000 años por caníbales que luego se los comieron. Este nuevo hallazgo apoya trabajos anteriores encaminados a ejecutar un modelo, a partir de esos restos, de la garganta y la laringe del hombre del neandertal.
  • Los Neandertales vivieron hace entre 350,000 y 24,000 años
  • Se esparcieron por toda Europa y llegaron hasta Siberia y Uzbekistan
  • Su último refugio conocido está en las cuevas halladas en la Peninsula Ibérica
  • Desaparecieron solo 10.000 años antes de la llegada del hombre moderno a Europa
  • Son una especie distinta de la especie humana moderna aunque algunos científicos consideran que se mezclaron
  • Los machos medían aproximadamente 165 y las hembras unos 10 cms menos
  • Su cerebro tenía un 10% más de capacidad que el de los humanos modernos
  • Vivían aproximadamente 30 años
  • Empezaron siendo depredadores pero más tarde se cree que utilizaron lanzas para cazar.

11 octubre 2007

Inteligencia Emocional

La expresión "inteligencia emocional" entró por primera vez en el campo de la psicología en 1990 de la mano de los investigadores Peter Salowey y John D. Mayer que la definieron como "la capacidad de percibir los sentimientos propios y los de los demás, distinguir entre ellos y servirse de esa información para guiar el pensamiento y la conducta de uno mismo". Fué sin embargo Daniel Goleman quien la popularizó cinco años más tarde, a traves de su libro del mismo nombre, que alcanzó un nivel de ventas sorprendente y se mantuvo durante año y medio en la lista de libros más vendidos del New York Times. Hasta el año pasado se vendieron 5 millones de ejemplares, en 30 idiomas diferentes. Según Daniel Goleman la inteligencia emocional es un conjunto de habilidades que básicamente define como la capacidad de: -percibir las emociones de forma precisa -aplicar las emociones para facilitar el pensamiento y el razonamiento -comprender las propias emociones y las de los demás -controlar las propias emociones Cabe pensar que los que no tienen esas habilidades no son inteligentes emocionales, y los que no son inteligentes, ya se sabe, son tontos. Si tienes alguna historia interesante de listos o tontos emocionales, ya sabes, me encantaría que me la dejaras aqui.


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08 octubre 2007

¿Podrán las nuevas generaciones superar la adolescencia?

Boris Cyrulnik es un resiliente. Su infancia aniquilada por la guerra y la deportación de sus padres no le impidió convertirse en un hombre de provecho, feliz entre los suyos, respetado por sus pares y autor de primer plano en las disciplinas por las que se interesa. Quizás por ese motivo la entrevista realizada por Sophie Boukhari, periodista del Correo de la UNESCO, tiene un valor especial para el lector actual que observa los problemas de algunos jóvenes en esta nuestra sociedad nuestra donde parece no faltarnos de nada y sin embargo a muchos les falta lo más fundamental.

Nacido en Burdeos en 1937, este hombre que sólo habla de sus heridas “en tercera persona”, al escribir sobre los niños, ha sabido transformar sus debilidades en ventajas. “Como no fui a la escuela”, afirma, “no estoy en ‘la autopista’; sigo mi propio camino, haciendo apenas lo necesario para ser considerado normal”. En vez de alejarlo de los hombres, el drama que vivió lo llevó a tratar de entender qué es lo humano. “Tras realizar estudios de medicina, se convirtió en “psi” en todas sus formas (neuropsiquiatra, psicólogo y psicoanalista) y franqueó las sacrosantas barreras entre disciplinas. Así, recurrió, entre otras, a la etología (ciencia del comportamiento de las especies en su medio natural), con riesgo de crearse enemigos en la comunidad científica.

Este antiespecialista, gran viajero y curioso inagotable, no vacila tampoco en cuestionar ciertos dogmas del psicoanálisis. Contrariamente a Freud, que hacía de la culpabilidad el fundamento de la neurosis y del malestar en la cultura, Cyrulnik piensa que existe una “ culpabilidad buena”, la que “invita a evitar hacer daño porque uno se pone en el lugar del otro, y que tal vez sea el fundamento de la moral”.

Usted debe de haber leído con atención los perfiles de terroristas publicados recientemente en la prensa. Esos jóvenes habían vivido una infancia más bien equilibrada, eran diplomados… Sin embargo, cayeron en el fanatismo y la violencia. ¿Cómo lo explica? Por la ausencia de empatía. Los alemanes se hicieron nazis exactamente del mismo modo: por incapacidad de representarse el mundo del otro. Para ellos, había que ser rubio, dolicocéfalo (de cráneo alargado) y no judío. Todos los demás seres eran inferiores. Los terroristas implicados en los atentados de Nueva York habían sido niños bien educados, bien desarrollados, diplomados, algunos países musulmanes existen fábricas de fanáticos. Del mismo modo, en Francia se inculcó a los niños el odio a los alemanes después de la guerra de 1870. Se pagaba a los profesores para que les dijeran que algún día se cubrirían de gloria liquidando alemanes. Vi lo mismo en el Oriente Medio. Tuve en mis manos libros en los que se decía a los alumnos que si morían por la religión irían a sentarse a la diestra de Alá. Esas escuelas que enseñan una sola verdad son escuelas del odio.

Pero algunos eran hijos de inmigrantes bastante bien integrados en Europa…
Debían de formar parte de esos individuos que no han logrado superar la adolescencia. Cada vez hay más en nuestros países: 30%, como término medio, porque no sabemos ocuparnos de ellos. Esos jóvenes que flotan son presa fácil de las sectas y los movimientos extremistas. Cuando uno no sabe quién es, está encantado de que una dictadura se haga cargo de su persona y, desde el momento en que uno se somete a un amo, a un texto único, se convierte en fanático. Además, la mundialización angustia a muchos individuos, que tienen la impresión de despersonalizarse. Las personas angustiadas se sienten más seguras al obedecer a alguien que les dice: “así es como tienes que comportarte”. La sumisión provoca en ellos la desaparición de la angustia.

¿Usted no piensa entonces que la mundialización económica provoca una “mundialización psíquica”, la aparición de una suerte de “inconsciente colectivo mundial” que nos permite adaptarnos al caudal de ideas venidas de todas partes?
No. Puede haber una mundialización de carácter técnico, pero no en el plano psicológico. Al contrario, si quiero ver el mundo, es preciso que acepte no percibirlo todo. La identidad es como la palabra. Cuando un bebé llega al mundo, posee varios millares de fonemas. Pero para hablar, está obligado a reducir su número, que fluctúa entre 100 y 300, según las lenguas. La identidad también es una reducción: renuncio a mil cosas que nunca podré asimilar para ser la persona en la que espero convertirme. Hoy, con la mundialización, muchas personas tratan de encontrar sus raíces para poder “reducirse” a fin de adquirir una identidad.

¿El repliegue identitario se debería entonces a la expansión demasiado brutal del “modelo occidental”?
Hay efectivamente un retorno a una identidad frenética, que se convierte en una alienación. Como Occidente es el que tiene las armas, el dinero y la tecnología, hay fuertes probabilidades de que las mentalidades occidentales se mundialicen. En ese caso, o bien los individuos se pliegan a ellas pero son desdichados o, por el contrario, aumenta el odio a Occidente, como ocurre en la actualidad. Seguirán resurgiendo identidades imaginarias, con varios siglos o incluso varios milenios de antigüedad. Tenemos entonces que optar entre la “desidentificación” y la alienación.

¿No hay una solución intermedia?
Sí. Para evitar ser alienadas por una identidad, es preciso que las personas sepan que están constituidas por una combinación de diversos elementos. Todas las identidades son producto de la herencia de un padre, de una madre y de una religión que cada cual interpreta según su contexto cultural. En Francia, por ejemplo, los bretones se enorgullecen de la vajilla pintada de Quimper, pero muy pocos saben que ese estilo fue creado por un italiano que emigró a Bretaña hace un siglo.

Usted ha aludido a los graves problemas de los adolescentes de hoy, que “flotan” cada vez más. En realidad, nunca se ha entendido a los niños tan bien como ahora y, sin embargo, jamás ha habido tantas neurosis precoces, suicidios de adolescentes, delincuencia…
No son cosas contradictorias. Todos los progresos se pagan. El precio de la libertad es la angustia. Hoy se ayuda a los niños a desarrollar su personalidad, a cobrar conciencia de muchísimas cosas. Son más inteligentes, más despiertos, pero están más angustiados. En la escuela primaria se les cuida muy bien, pero en la adolescencia se les abandona. La sociedad no toma el relevo de los padres. Y, como consecuencia, uno de cada tres adolescentes se derrumba por lo general después del bachillerato. Para evitarlo, se necesitarían más estructuras sociales y culturales que les permitieran dar sentido a sus vidas, estimulando en ellos la creatividad, la palabra, el estar juntos, el impulso hacia los demás. Pero eso no se hace.

El problema del adolescente es ¿qué voy a hacer con lo que han hecho de mí? Para responder a esa pregunta debe estar rodeado de estructuras afectivas (grupos que realicen la misma actividad, amigos) y poder trabajar. Pero la tecnología ha provocado una revolución social tan importante que actualmente la escuela tiene el monopolio de la selección social. Si un chico o una chica se siente a gusto allí, tiene éxito en sus estudios y aprende un oficio formará parte de los dos adolescentes sobre tres que se benefician de la mejora de las estructuras de la primera infancia. Pero uno de cada tres niños no está satisfecho en la escuela, se siente humillado y no tiene posibilidad de realizarse en otro sitio. Queda entonces abandonado en el barrio, sin trabajo y a menudo sin familia… ¿Qué hace para recuperar su autoestima? Realiza actos con los que se pone a prueba, vuelve a ritos arcaicos de integración, como la violencia, la pelea, las drogas.

Usted afirma que no hay familia. ¿No es más bien que la familia cambia?
No hay familia. Y la familia cambia, como siempre ha ocurrido. Cuando esos menores vuelven a casa, no hay nadie. El padre no está, la madre tampoco. ¿Por qué habrían de aislarse en una casa vacía cuando hay amigos en la calle? En algunos países de América Latina donde he trabajado, los chicos cuentan que se pelearon con su madre o con su padrastro y que se fueron. En la calle, donde la vida es físicamente muy dura, siempre pasa algo, una fiesta, un robo, alguna cosa que compartir; se habla y se vive. Esos niños se adaptan a la falta de familia a través de la delincuencia. Un niño de la calle colombiano que no es delincuente tiene una esperanza de vida de diez días; si no se incorpora a una banda es eliminado. La delincuencia es una función de adaptación a una sociedad loca.

Pero, ¿qué hacer?, ¿devolver a las mujeres a su casa?
No. Pero es necesario que haya alguien, hombre o mujer. En ciertas culturas, donde aún existen las familias ampliadas, siempre hay un adulto en casa. En otros lugares, es preciso innovar. En Brasil, por ejemplo, hay personas que deciden fabricar familias que nada tienen que ver con la sangre, con lo biológico. Un señor de edad dice a una anciana: “Estoy cansado de bajar las cuestas empinadas de las favelas, voy a preocuparme de la casa”; y la anciana afirma: “Yo voy a ocuparme de los niños del barrio”. Y luego otro, más joven, declara: “Yo traeré dinero, pues tengo un trabajito.” Son familias verbales, que llegan a un entendimiento para protegerse, unirse, pasarlo bien y tener disputas, como en todas las familias. En esos hogares la delincuencia desaparece instantáneamente.

En Occidente la familia cambia muy difícilmente; no en los hechos, pero sí en las leyes y las mentalidades.
Cuando hablamos de “familia tradicional” partimos de un contrasentido. En realidad, ésta apareció en Occidente en el siglo XIX, al mismo tiempo que las fábricas. Era una adaptación a la sociedad industrial: el hombre era un anexo de la máquina y la mujer un anexo del hombre. Si la fábrica funcionaba, el hogar funcionaba, las iglesias funcionaban. Y reinaba el orden. Los individuos, casi todas las mujeres y la mayor parte de los hombres, eran masacrados psicológicamente. Pero una minoría, 2% de la población aproximadamente, podía desarrollarse correctamente. Se casaban para transmitir sus bienes. En esa época, semejante familia tradicional era por lo demás muy poco corriente, pues la mayoría de los obreros no se casaban, ya que no tenían nada que transmitir.

Esa sociedad ha desaparecido; la familia tradicional existe cada vez menos, pero el modelo persiste en los espíritus. Y las leyes recién comienzan a cambiar. Cuando existe una sola teoría, la evolución de las mentalidades es muy lenta. Hay que librar “guerras verbales”, debatir, publicar, para que haya progresos. Es posible inventar mil formas de familias diferentes, pero los niños necesitan un lugar de protección, de afecto y de desarrollo, con tabúes: el incesto y otras prescripciones, que pueden negociar.

La noción de resiliencia que usted desarrolla en sus últimas obras (1) tiene gran aceptación. ¿A qué se debe ese éxito?
Cuando uno estudia las encuestas epidemiológicas mundiales de la OMS (Organización Mundial de la Salud), observa que actualmente una persona de cada dos ha sufrido o sufrirá un grave trauma durante su vida (guerra, violencia, violación, maltrato, incesto, etc.). Una de cada cuatro personas experimentará al menos dos traumas graves. En cuanto a las demás, no escaparán a las pruebas a que las someterá la vida. Sin embargo, el concepto de resiliencia, que designa la capacidad de desarrollarse en condiciones increíblemente adversas, no había sido estudiado científicamente hasta una época reciente. En la actualidad tiene extraordinario éxito. En América Latina hay institutos de resiliencia, en Holanda y en Alemania, universidades de resiliencia. En Estados Unidos la palabra es de uso corriente. Las dos torres del World Trade Center acaban de recibir el sobrenombre de “the twin resilient towers” dado por quienes quisieran reconstruirlas.

¿Por qué ese concepto no se ha estudiado antes?
Porque durante mucho tiempo las víctimas fueron despreciadas. En la mayor parte de las culturas, se es culpable de ser víctima. Una mujer violada, por ejemplo, a menudo es condenada tanto como su agresor: “se lo habrá buscado”, suele decirse. A veces se castiga a la víctima incluso con más severidad que al agresor. No hace mucho tiempo, en Europa, una joven que tenía un hijo fuera del matrimonio era arrojada a la calle, mientras que el padre del niño no corría ningún riesgo. Por otra parte, las víctimas de las guerras tienen vergüenza y se sienten culpables de sobrevivir. La familia, la aldea las mira con sospecha: “si vuelve, debe de ser porque se escondió o se entendió con el enemigo”. Después de la Segunda Guerra Mundial, que fue la más mortífera de la Historia, se cayó en el extremo inverso. Las víctimas pasaron a ser héroes, tenían que hacer una carrera de víctimas pues se pensaba que si salían adelante se relativizarían los crímenes de los nazis. En esa época René Spitz y Anna Freud (2) describían así a los niños cuyos padres habían sido masacrados por los bombardeos de Londres: “Todos están sumamente alterados, son pseudoautistas, tienen tics y problemas de esfínteres.” Cuando años más tarde volvieron a verlos, Spitz y Anna Freud se extrañaron de su recuperación y escribieron claramente que esos menores abandonados pasaban por cuatro etapas: protesta, desesperación, indiferencia… todos los alumnos aprendían eso. Pero nadie se interesaba por la cuarta etapa, la curación.

¿Cómo se impuso la resiliencia en psicología?
La palabra, que viene del latín resalire (re saltar), surgió en inglés y pasó a la psicología en los años sesenta, con Emmy Werner. Esta psicóloga estadounidense se fue a Hawai a evaluar el desarrollo de los niños que no tenían escuela ni familia, y que vivían en una gran miseria expuestos a enfermedades y a violencia. Los siguió durante 30 años, y, transcurrido ese plazo, 30% de ellos sabía leer y escribir, había aprendido un oficio y fundado una familia; 70% se encontraba en un estado lamentable. Pero, si el hombre hubiese sido una máquina, se habría llegado a 100%.

¿Hay un perfil sociocultural del niño resiliente?
No, pero hay un perfil de niños traumatizados que son aptos para la resiliencia, los que han adquirido la “confianza primitiva” a una edad que fluctuaba entre 0 y 12 meses. “Me han querido, luego soy digno de ser querido, conservo entonces la esperanza de encontrar alguien que me ayude a reanudar mi desarrollo”, se dicen. Esos niños están afligidos, pero siguen orientándose hacia los demás, haciendo ofrendas de alimentos, buscando al adulto que van a transformar en padre. A continuación, se forjan una identidad narrativa: yo soy el que… fue deportado, violado, transformado en niño soldado, etc. Si se les dan posibilidades de recuperación, de expresión, muchos de ellos, 90 a 95%, se volverán resilientes. Hay que brindarles tribunas de creatividad pensadas para niños: integrarse a un grupo de scouts, preparar un examen, organizar un viaje, aprender a ser útiles. Los menores en situación de dificultad se sienten humillados si se les da algo (y más todavía si se les dan lecciones de moral). Pero cuando se les brinda la ocasión de dar restablecen una relación de equilibrio. Transformados en adultos, esos niños se sienten atraídos por los oficios altruistas. Quieren que los demás aprovechen sus experiencias. A menudo se convierten en educadores, asistentes sociales, psiquiatras, psicólogos. Haber sido “niños monstruos” les permite identificarse con el otro herido y respetarlo.


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1. La maravilla del dolor (Editorial Granica), y Les Vilains Petits Canards (Odile Jacob, 2001, no traducido al español). Boris Cyrulnik es autor además de una docena de obras, entre las que figuran Naissance du sens (Hachette, La Villette, 1991) y L’ensorcellement du monde (Odile Jacob, 1997).
2. Respectivamente, psicoanalista estadounidense (1887-1974) e hija de Sigmund Freud (1895-1982).

02 octubre 2007

¿Cómo es que vemos solo lo que queremos ver?

Dice el divulgador científico Eduard Punset que “El cerebro no ve nada. La mayor parte de su energía la consume haciendo predicciones en la oscuridad más absoluta.

Y explica: Por fin entendemos porque sólo vemos lo que queremos ver, de la misma manera que la luna nos parece mucho mayor cuando está en el horizonte terrestre que cuando está arriba del todo. Ahora sabemos que el haz de luz visible es sólo una fracción diminuta de todo el espectro de luz.

Ya no podemos estar seguros de nada. De manera que no hace falta luchar contra las opiniones de los demás ni morir por nuestras propias convicciones".


Nada mejor para ilustrar lo que dice Eduard Punset que El Stanford Prison Experiment, que en tiempos recientes, y debido a los eventos de Abu Graib, ha dado lugar al libro "El Efecto Lucifer" de Phillip Zimbardo.

Zimbardo, en su experimento de los años 70, vió horrorizado cómo la presión psicológica de lo que "se cree" que es un hecho podía cambiar el estado de ánimo de las personas hasta puntos insospechados. El ambiente, el sistema, convirtió a algunos participantes en casos patológicos sin conciencia ni empatía en cuestión de horas y a otros en guiñapos a merced de los primeros y de su "sistema". Unos días antes todos ellos eran estudiantes normales, que habían estado de acuerdo en participar en el proyecto.

Los estudiantes llegaron a convertirse en torturadores unos y prisioneros sumisos otros. Tan patéticos fueron los primeros días que hubo que cancelar el experimento mucho antes de lo previsto. Incluso el propio Zimbardo se sintió subconscientemente involucrado en los sucesos. Entonces no se hablaba todavía de emociones ni de gestión de las mismas, pero sí de la enorme capacidad del subconsciente para tomar decisiones en función de lo que "cree" que está pasando.

Hoy las cosas son diferentes, pero nos resistimos al cambio. Seguimos queriendo creer lo que queremos creer, anclados en las teorías y filosofías del pasado y del "romanticismo".
Situar la emociones en su contexto real y actuar de acuerdo con la realidad desprovee a algunas emociones de su "mística" y eso provoca miedo. Situar a algo tan "etéreo", tan "divino" como es el amor, en un contexto biólogico parece quitarle "pasión" al asunto. Queremos seguir amando con el corazón mientras popularmente decimos, ya desde antes de que se supiera gran cosa sobre la biología de las emociones, que "hay química" entre las personas, aunque amar "biólogicamente" no parezca sensato.

Buscar culpables para explicar la rabia que sentimos y dividirnos en "buenos" y en "malos", en ricos o pobres, en judios o arios, en cristianos o musulmanes, en poderosos y sumisos, como pasó en el experimento de Stanford, parece mucho más "lógico".

No estamos educados para tomar el control consciente de lo que ocurre en el subconsciente, quizás por eso los divulgadores como Punset y otros creen que hay que empezar a enseñar a los niños a manejar sus emociones porque los adultos, por el momento, no parecen muy dispuestos a manejarlas en función de los datos científicos de que disponemos.

Más sobre el experimento de Stanford AQUI.

01 octubre 2007

Ahmadinejad invita a los inspectores de la ONU a investigar la existencia de homosexuales en Iran.


Ahmadinejad concede permiso para el uso del "Gaydar", su avanzado instrumento de radiodetección

Tras asertar que no exiten homosexuales en Iran, su Presidente Mahmoud Ahmadinejad hizo hoy una invitación formal a los inspectores de las Naciones Unidas para que visiten su país en busca de homosexuales. “No tenemos nada que esconder" dijo en la Asamblea General. "Pueden ustedes buscar por todo el país, incluyendo los lavabos del aeropuerto" .

Mientras la diplomacia americana manifestaba escepticismo respecto a la oferta, el Presidente iraní intentaba silenciar a los escépticos ofreciendo el uso de su tecnología avanzada "gaydar" como parte de las inspecciones propuestas. "En Iran tenemos los más sofisticados sistemas de radares entre los que se incluye el "gaydar", anunció, “y estamos dispuestos a compartirlo con ustedes".

En un primer momento no estuvo claro quien dirigiría al grupo de expertos pero la diplomacia asumió que lo haría Mohamed ElBaradei, Jefe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA por sus siglas en inglés).
En una conferencia de prensa de las Naciones Unidas, ElBaradei confesó no tener experiencia previa en la búsqueda de homosexuales, añadiendo que si fuera él el seleccionado para llevar a cabo la inspección se aseguraría de que ésta fuera "rigurosa y completa". "La posibilidad de que Irán tenga homosexuales es un asunto serio para la comunidad internacional", aseguró El Baradei. "Existe alguna evidencia de que Iran puede estar intentando montar un musical al estilo Broadway".

El Presidente Bush ha anunciado que apoyará a cualquiera de las partes cuyo nombre sea más fácil de pronunciar.

Fuente: Andy Borowitz Report
ganador del primer Premio concedido a una página de humor por el National Press Club

¿Que es exactamente la comida basura?

Otra vez aparece la modesta hamburguesa como el número uno de la comida basura, la obesidad, y sus consecuencias, en un artículo de El Mundo sobre Un videojuego para luchar contra la obesidad infantil.

Ojalá apareciera por aqui un experto en nutrición que aclarara las cosas. Siendo la hamburguesa, (o el filete ruso de toda la vida) preparada con la honesta y fresca, esto es lo importante, carne picada ¿por qué diantres tiene que ser tan nociva?

Es cierto, tiene grasas saturadas, de acuerdo ¿pero no las tiene en igual o mayor proporción el embutido que consumimos con tanto deleite y con tanta frecuencia? Mucho habría que decir de lo que se añade a los embutidos para su conservación ¿O acaso estamos protegiendo nuestos productos sin utilizar el sentido crítico?

No es la hamburguesa la causante de los problemas alimenticios modernos, sino su mala calidad y el hecho de que los que las comen con frecuencia se olvidan de alimentos imprescindible en la dieta como legumbres, cereales no refinados, frutos como las nueces o las almendras y avellanas, las verduras y vegetales en general, crudos a ser posible, y las frutas. Y tambien del pescado se olvidan muchos. Esta negligencia puede darse tanto entre los que comen hamburguesas como entre los que se saltan las reglas de la buena nutrición a base de bocadillos de chorizo y otros embutidos.

No solo ocurre aqui en España que veamos artículos escritos casi "ex-cátedra", sin una base racional, cuanto menos científica. Hace unos días leyendo uno muy favorable al aceite de oliva en un periódico americano, el autor, en ese tonillo de sapiencia tan característico de los que escriben sobre nutrición, incluyó que este aceite sirve para todo "menos para freir". Sobre los inconvenientes de poner el aceite a altas temperaturas se ha escrito mucho, pero el de oliva no es precisamente el que sale peor parado.