"El problema es tuyo", dice Arthur Jeon, autor del libro City Dharma.
Y es posible que esto sea un poco excesivo para ti, añade, porque hay que comprender esta verdad: si eres tú quien esta enfadado por la forma como actúa otra persona, el problema lo tienes tú, no ella. Ella está bien, viviendo de la mejor manera (y tal vez la única) que sabe. En definitiva sólo está siendo quien es.
Comprender esto es a veces difícil. Pero nos retrotrae a otra de mis preguntas ¿prefieres tener la razón o ser feliz?
Las personas viven su vida a su manera, que es producto de su condicionamiento particular. Son tan indiferentes a tus deseos como el tiempo atmosférico. Por consiguiente, para tu propia tranquilidad de espíritu, deberías tratar sus actos tan impersonalmente como el tiempo. Esperarías que el tiempo actuara de una forma distinta a como lo hace? ¿Que dejara de llover cuando vas a salir, o de nevar en invierno?
La mayor parte de las veces somos capaces de aceptar las cosas como son; no obstante, perdemos de vista la perspectiva, sobre todo, cuando tenemos una relación de pareja. Queremos cambiar al otro. Nos forjamos una idea de la forma en la que debería actuar. Aprendimos a decir que el otro "hace" que yo me sienta" de tal o cual manera, en lugar de emplear la afirmación más precisa y honesta de que tal cosa o situación "me hace sentir" de este o de áquel modo.
No..., tú "haces" que tú mismo te enfades. Tú y nadie más es responsable de lo que sientes.
Si hay algo capaz de reducir la irritación, la ira y las dificultades que surgen en una relación, es no tener ideas preconcebidas sobre cómo debería actuar el otro. Él va a seguir siendo quien es.
Como ya he dicho en otras ocasiones: Siempre que intentas controlar a otra persona --qué siente, qué piensa, quién es-- estás construyendo una jaula para ella, pero sobre todo para ti". Arthur Jeon
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04 enero 2011
06 diciembre 2009
¿Quien o qué decide lo que ven mis ojos?
Camine uno por donde camine, busque lo busque, o mire por donde mire, resulta imposible verlo absolutamente todo al mismo tiempo, por eso el sistema de activación reticular del cerebelo tiene que encargarse de seleccionar lo que le interesa ver en un momento determinado. Es un poco como el mando a distancia que me permite apagar todos aquellos programas que a mi personalmente no me gustan, que me causan agravio, o me hacen sentir mal y elegir aquel que me proporcionará satisfacción.
Recuerdo cuando éramos pequeños y jugábamos a ver únicamente aquellos objetos o escenas que contenían un color o alguna forma determinada, o algún objeto, como un tipo o marca de automóvil en particular. Era muy divertido y podíamos pasar mucho tiempo jungando sin aburrirnos.
Entonces me pregunté un día ¿como es posible que en ocasiones le preste atención a cosas o situaciones que me hacen sufrir si mi cerebro puede elegir lo que ve y si puede dejar que el resto se quede ahí, como un todo difuminado, hasta que mi ojo decida --conscientemente-- que por alguna razón le merece la pena mirarlo?
¿Por qué tengo que prestarle atención a comportamientos o actitudes, sobre las que no tengo libertad para actuar, que no puedo impedir? ¿Por qué continuar involucrándome con esas actitudes y comportamientos que exacerban mis emociones negativas cuando lo sensato y correcto para mi sería mirar para otro lado y no prestarles atención?.
En realidad podría perfectamente ignorar multitud de actitudes que me irritan, otras que me apenan, y además otras que podrían llegar a hacer que me enfureciera. Solo haría falta que yo quisiera mirar a otra parte o que "jugara a ver" solo las caras sonrientes ignorando los ceños fruncidos, o solo las actitudes positivas, por ejemplo. El resto seguiría ahí, como ha estado siempre. Ya lo dice el poeta: "Nada es verdad o es mentira, todo es del color del cristal con que se mira. Y tambien lo dice el refran "cada cual ve los toros desde su barrera"
¿Y quien es el que decide desde qué barrera verá uno los toros sino uno mismo de forma consciente? - Poner en marcha el sistema de activación reticular es solo un juego
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publicado por
Maria
a las
16:07
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