23 noviembre 2009

Compasión: no todos la entendemos de igual modo


Compasión: Sentimiento de conmiseración y lástima que se tiene hacia quienes sufren penalidades o desgracias. Según la Academia de la Lengua Española

Llamamos compasión a la capacidad de sentirnos próximos al dolor de los demás y la voluntad de aliviar sus penas. Según el Dalai Lama.

Si conduce a la compasión, sabes que es conocimiento. Si no es así se trata simplemente de más información. Según otras filosofías


11 comentarios:

neurotransmisores dijo...

No es fácil ponerse en el lugar de los demás.

Saludos.

Terox dijo...

Imagínate... si cuesta ponerse de acuerdo en el significado de una palabra... ahora, llevarla a la acción...

Chencho dijo...

Creo que lo importante está en como entiende la compasión dada cual, por eso hay gente más o menos compasivas. Respecto a las definiciones creo que no son excluyentes y bien se podría hacer una a gusto de todos. solo bastaría con reunir al Dalai Lama con el presidente de la Academia de la Lengua Española.
Saludos

Ricardo Musso dijo...

Uffff María

Desde mi IMPASSE ingreso poco por este medio, pero cuando me encuentro con que publicaste algo no puedo con el impulso de “romperlo” y hacerte una visita y, como de costumbre, me encuentro con escritos sintéticos pero muy profundos.

Indudablemente las DEFINICIONES NO “INAUGURAN” LA REALIDAD sino que la observan y la conceptualizan.

La COMPASIÓN definida como sentimiento, capacidad, conocimiento o información, poco nos dice de la experiencia psíquica y física (opresión en el pecho, dificultad en la respiración, algunas veces aceleración del ritmo cardíaco, y varias más) cuando nos produce “dolor” (y el dolor psíquico lo es) el sufrimiento ajeno, o del prójimo.

Claro está que ESA EXPERIENCIA DE DOLOR ES MUCHO MÁS ANTIGUA QUE SU DEFINICIÓN, y provendrá de un proceso cognitivo relacionado con aspectos muy personales de las personas que PERCIBEN en esas realidades ajenas aspectos que la despiertan.

¿Por qué a unos sí y a otros no?

Es muy difícil – para mí – dar una respuesta a esa pregunta.

Supongo que dependerá de factores relacionados con la crianza y las ideas que nos han inculcado.
Ideas que a medida que maduramos se convierten en lo que suelen llamarse “valores”, “creencias”, “ideologías”, etc.
Y de ahí la multiplicidad de reacciones emocionales en los humanos ante una misma realidad, es decir, porque las ideas inculcadas en nuestra infancia no son uniformes.

Sea por lo que fuese el padecimiento de los demás, para algunos serán trivialidades y para otros motivos justificables; y la manera con que interpretemos y nos identifiquemos con ese tormento despertará en nosotros esa experiencia que bien podría llamarse COMPASIÓN.

Existe algo que me inquieta más que la COMPASIÓN; y es la AUTENTICIDAD de quien dice sentirla.
Muchos que expresan sentir COMPASIÓN despiertan en mí dudas o desconfianza…, pero quizás ese sea otro tema, ¿no?

Besos
Rik

Genín dijo...

Lo malo es cuando ante la adversidad nos compadecemos a nosotros mismos en lugar de arremeter contra el problema...
Besitos y salud

m.eugènia creus-piqué dijo...

Hola María, en mi blog me confundí de Maria, hace mucho que no sabia nada de tí, no se porque creí que habías dejado el blog, madre mía, que despiste llevo !Me alegra reencontrate. Un beso.

hestia dijo...

en esta etapa de mi vida, maría, creo firmemente que nadie puede ponerse en el lugar del otro.
otra cosa es caminar un trecho de la mano de otros, de manera que nos sea menos árido el recorrido.
pero estoy aprendiendo a ser compasiva conmigo, a no torturarme con expectativas ajenas.
me alegra mucho reencontrarte, un beso. hestia

Maria dijo...

NEUROTRANSMISORES:
No es fácil ponerse en el lugar de otros ¿O es quizás porque es algo inherente a las capacidades de cada cual como dice Ricardo Musso más abajo?. Saludos Alejandro. Gracias por la visita.


TEROX:
Así parece ser. Yo no sé realmente qué palabra le damos al llegar a desear el fin de las penurias ajenas y participar activamente en ello. ¿Ayuda tal vez? Un abrazo Terox.


CHENCHO cuando el Dalai Lama se reune con los científicos una vez cada tres años, creo, surgen inevitablemente palabras en sus idiomas respectivos que no tienen el mismo significado y la situación da lugar a largas disquisiciones, a veces incluso divertidas. Saludos y gracias por tu visita.

RICARDO ¡que lujo verte por aqui! Me encanta leerte SIEMPRE, sea donde sea, porque no dejas nada al azar con ese rayo laser que parece ser tu mente. Por ello ¡mil gracias por la visita! Así son las cosas Ricardo, como tu las cuentas. "Cauno es cauno con su cauná" como dice un proverbio, pero para mi lo llamativo de tu comentario es el último párrafo, que efectivamente da para otro post sobre los sistemas de recompensa. Tú ese tema lo bordarías, estoy segura, así que si te animas algún día a ponerlo en tu libro...

¡Ah! GENIN se podría escribir mucho sobre la autocompasión y no todo sería negativo.En la búsqueda del equilibrio, cuando éste se pierde, uno pasa por diferentes etapas, pero la sociedad enseguida reniega de quien se autocompadece.

Mª EUGENIA: Tienes razón, no siempre tengo el tiempo necesario para atender el blog y a veces parece desierto. No es la primera vez que me confunden con otras Marías. Hasta tengo por ahí un nick que dice "Maria (la otra)". Me encanta verte de nuevo. Besos

¡Hola HESTIA! Ha sido toda una sopresa verte por aqui y me alegra mucho desde luego.
Caminar de la mano con quien lo esté necesitando quizás no sea la definición exacta de compasión pero me parece un buen acercamiento. Y no torturarse tratando de estar a la altura de las expectativas de otros me parece una buena noticia para quien lo logra. Un abrazo Hestia, espero no perder el contacto.

ALyCie dijo...

Por encima de la compasión, está la justicia; por encima de la justicia está la bondad; por encima de la bondad está la magnanimidad; por encima de la magnanimidad, hay algo, que mi cabeza ya no llega a comprender.
Así que: ¡subid escalones!

Marina Fligueira dijo...

Si señor, uno se debe poner en el lugar de la persona que sufre. Pero la compasión no me perece la palabra más adecuada. Mejor ponernos en la piel del otro que está pasando un mal momento. Claro está que de esto hay muy poco. Ayudemos si podemos o si queremos... porque poder es querer. Un abrazo solidario. Y se feliz María.

Maria dijo...

ALYCIE siempre espero tus comentarios porque sé que su contenido tendrá "su peso específico" pero este ultimo, la verdad es que se lleva la palma. Feliz Puente (lo que queda). Saludos

MARINA Esa es la cosa que la palabra compasión en español tiene un significado algo distinto que se aleja del que tiene en tantos otros países donde quiere decir precisamente sentir con el otro de forma que se le pueda ayudar a salir de su predicamento. Un abrazo con la esperanza de que estés disfrutando de estos días de puente.