26 febrero 2010

¿Que precio tiene un dolor u otro?

Llevo años comentando sobre la disparidad que existe entre el cuidado que se le presta a la salud física y con qué rapidez los médicos de la Sanidad Publica alivian el dolor físico  y lo poco que se hace respecto al dolor mental y  a la salud mental en general (que además afecta perniciosamente a cuerpo). Estos días Edouard Punset sintetiza mis pensamientos en este párrafo:

Dentro de muy pocos años, las enfermedades mentales constituirán ya el primer factor de preocupación social, pero, en lugar de introducir de manera masiva puntos de apoyo psicológico abiertos al público, se prefiere ignorar la información disponible sobre las depresiones o el suicidio, que siguen siendo temas tabú para la mayoría de los afectados.

Como importa mucho el gasto que esto supone para el estado y que muchos enfermos acuden al médico con síntomas físicos cuyo origen es psíquico (ansiedad y depresión en general)  es posible que haciendo cuentas acaben por comprender que supondría un ahorro a la larga educar e informar a la población y calmar el dolor psíquico evitando tener que atender a los múltiples dolores físicos que conlleva y a las múltiples visitas al doctor  equivocado. Y será entonces cuando le concederan al asunto la importancia que tiene, quiero decir, cuando se trate de una cuestion puramente económica.


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13 febrero 2010

Bajemos el horario laboral a 21 horas semanales

¿21 horas a la semana? ¿de veras?

Esta es la idea que propone un estudio del "think tank" New Economics Foundation para corregir, no solamente el estado de la economía actual, sino tambien esa mala vida que dicen que llevamos, que nos produce niveles tan altos de estrés y nos impide prestar la debida atención tanto a nosotros mismos como  a nuestros más allegados, niños, adultos y mayores.

Una reducción del horario laboral  supondría un mejor equilibrio laboral y una mejor calidad de vida ya que eliminaría el exceso de trabajo de unos al mismo tiempo que  haría descender el desempleo.

Hay que tener en cuenta, indican desde este organismo, que trabajamos más horas actualmente que hace 30 años a pesar del drástico aumento del paro, dato que, en sí mismo, podría considerarse  una inconguencia.

Es cierto que se ganaría menos -puntualizan en el  informe- pero tambien es cierto que se dispondría de más tiempo para desarrollar tareas de importancia social y personal. Además tambien sería posible postponer la jubilación.

Según Anna Coote, co-autora del informe, "muchos de nosotros vivimos para trabajar, trabajamos para ganar, ganamos para consumir y nuestros hábitos de consumo estan destrozando los recursos naturales" y añade que "incluso podríamos ser mejores empleados, menos estresados y más felices y con mejor  control lo que redundaría en una mayor y mejor productividad".

Ha llegado el momento de romper con el poder que ejerce el reloj industrial, recuperar nuestras vidas y trabajar para conseguir un futuro sostenible.  Andrew Simms director de este organismo indica que  un cambio cultural de esta naturaleza implicaría retos muy importantes pero tambien beneficios enormes, tanto para la economía como para la calidad de vida y para el planeta mismo.

Suena bien, incluso muy bien,  pero resulta inevitable preguntarse ¿sería factible? ¿escuchará alguien esta sugerencia?

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17 diciembre 2009

El tamaño importa


Y tu ¿como tienes los telómeros?...

La gente que parece más jóven vive más tiempo que los que aparentan su edad real, según un estudio danés publicado de la revista médica británica British Medical Journal.

Siempre es agradable escuchar que se aparenta menos edad de la que se tiene pero ahora resulta que ese detallito de nada tambien está relacionado con la longevidad.

En este estudio se seleccionaron más de 1.800 pares de mellizos mayores de 70 años a quienes se hicieron todo tipo de pruebas físicas y cognitivas, tras lo cual se les hicieron tambien fotografías de la cara, que luego se mostraron a gente que no los conocía de nada para averiguar si eran capaces de adivinar la edad de los fotografiados.

Siete años más tarde los científicos descubrieron que la mayoría de los gemelos de su muestra que habían fallecido en ese periodo de tiempo se correspondí an precisamente con las personas que aparentaban su edad real. Además cuanto más mayor parecía un gemelo con respecto a su hermano o hermana más probabilidades tenía de morir antes que el/ella.

Acto seguido los investigadores descubrieron que las estructuras de ADN situados en los extremos de los cromosomas denominados telómeros podrían desempeñar un papel en este fenómeno puesto que la gente que no aparenta su edad tiene los telómeros más largos.

Mi gozo en un pozo, pensé pedirme para Reyes una intervención rejuvenecedora completa en alguno de esos maravillosos institutos de belleza que se anuncian por la televisión, pero me temo que esta trampita no va a "colar".

Fuente: el estudio completo. http://www.bmj.com/cgi/reprint/339/dec11_2/b5262.pdf


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06 diciembre 2009

¿Quien o qué decide lo que ven mis ojos?





Camine uno por donde camine, busque lo busque, o mire por donde mire, resulta imposible verlo absolutamente todo al mismo tiempo, por eso el sistema de activación reticular del cerebelo tiene que encargarse de seleccionar lo que le interesa ver en un momento determinado. Es un poco como el mando a distancia que me permite apagar todos aquellos programas que a mi personalmente no me gustan, que me causan agravio, o me hacen sentir  mal y elegir aquel que me proporcionará satisfacción.

Recuerdo cuando éramos pequeños y jugábamos a ver únicamente aquellos objetos o escenas que contenían un color o alguna forma determinada, o algún objeto, como un tipo o marca de automóvil en particular. Era muy divertido y podíamos pasar mucho tiempo jungando sin aburrirnos.

Entonces me pregunté un día ¿como es posible que en ocasiones le preste atención a cosas o situaciones que me hacen sufrir si mi cerebro puede elegir lo que ve y si puede dejar que el resto se quede ahí, como un todo difuminado, hasta que mi  ojo decida --conscientemente-- que por alguna razón  le merece la pena mirarlo?

¿Por qué tengo que prestarle atención a comportamientos o actitudes, sobre las que no tengo libertad para actuar, que no puedo impedir? ¿Por qué continuar involucrándome con esas actitudes y comportamientos que exacerban mis emociones negativas cuando lo sensato y correcto para mi sería mirar para otro lado y no prestarles atención?.

En realidad podría perfectamente ignorar multitud de actitudes que me irritan, otras que me apenan, y además otras que podrían llegar a hacer que me enfureciera.  Solo haría falta que yo quisiera mirar a otra parte o que "jugara a ver" solo las caras sonrientes ignorando los ceños fruncidos, o solo las actitudes positivas, por ejemplo. El resto seguiría ahí, como ha estado siempre. Ya lo dice el poeta: "Nada es verdad o es mentira, todo es del color del cristal con que se mira. Y tambien lo dice el  refran "cada cual ve los toros desde su barrera"

¿Y quien es el que decide desde qué barrera verá uno los toros sino uno mismo de forma consciente? - Poner en marcha el  sistema de activación reticular  es solo un juego
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23 noviembre 2009

Compasión: no todos la entendemos de igual modo


Compasión: Sentimiento de conmiseración y lástima que se tiene hacia quienes sufren penalidades o desgracias. Según la Academia de la Lengua Española

Llamamos compasión a la capacidad de sentirnos próximos al dolor de los demás y la voluntad de aliviar sus penas. Según el Dalai Lama.

Si conduce a la compasión, sabes que es conocimiento. Si no es así se trata simplemente de más información. Según otras filosofías


09 noviembre 2009

¿A donde se fué la empatía y la compasión?

La crisis moral del siglo XX que se ha colado en el XXI sigue su curso pero a pesar de todo lo que se publica todavía no hemos tomado verdadera conciencia de ello. Se observa que no hacemos el suficiente ruido y por ende no recolectamos suficientes nueces y las víctimas, enfermos, ancianos y niños siguen sufriendo profundamente situaciones injustas que les marginan y convierten sus vidas si no en un infierno sí en situaciones de dolor psicológico constante tanto para el paciente como para su familia.

Hoy la triste noticia publicada en La Vanguardia es la de un niño discriminado por el mero hecho de padecer diabetes. La madre denuncia que el colegio le prohibía ir a excursiones y no le permitían llevar el glucómetro al centro ni estaban dispuestos a darle un poco de zumo o una galleta cuando le bajaba el nivel de azucar que pone en peligro su vida.

La directora del colegio reconoce que se insinuó a la madre Montserrat Cueto que cambiase a su hijo de colegio English Academy Santa Claus "por no poder atender sus demandas". "Yo sólo pedía que alguien lo supervisara cuando él se administraba el medicamento, dice la madre, pero la directora decía que tenía fobia a las agujas".

Afortunadamente el niño está hoy en otro colegio en el que los directivos son capaces de empatizar con la criatura y ayudarle para que su vida sea más facil.

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01 noviembre 2009

No la venden en la farmacia pero la recetan los médicos



Según el Dr. James Walsh, la gente que ríe con frecuencia vive más tiempo que los que no suelen hacerlo. Son pocos los que son conscientes de que la salud varía de acuerdo con el número de veces que uno se ríe.

La risa disuelve la tensión, el estrés, la ansiedad, la irritación, la ira, el dolor y la depresión. Además reduce el dolor mediante la liberación de endorfinas, que son más potentes que su equivalente en morfina. Incluso es equivalente a una pequeña cantidad de ejercicio y por si fuera poco masajea todos los órganos del cuerpo.

El sentido del humor puede ayudar a aceptar lo inevitable, a enfrentar cualquier reto, manejar lo inesperado con facilidad, y salir de cualquier dificultad sonriendo. Esto si que es bueno bonito y barato.No hay más que ver a los niños compartiendo su risa contagiosa. Con frecuencia si les preguntas por qué se rien te contestan con un ¡porque tengo ganas!

No es por casualidad que encontramos payasos por los pasillos de los hospitales.

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16 octubre 2009

El coordinador del Registro Europeo de casos graves de la gripe A puntualiza sobre la enfermedad


Y lo primero que dice es que "La tasa de mortalidad es baja" pero que por el momento "su comportamiento es imprevisible".


Este registro que fué creado por la Sociedad Europea de Medicina de Cuidados Intensivos (ESCIM), permite definir quiénes tienen mayor riesgo de ingresar en una Unidad de Cuidados Intensivos por una neumonía vírica. Los datos que figuran en este Registro Europeo incluyen tambien casos registrados fuera de Europa, como en países de Latinoamérica. Actualmente el Reino Unido y España son los países con más casos confirmados, y la cifra se mantiene constante.

Preguntado por la psicosis que se ha suscitado Rello dice que no hay tal cosa sino que en realidad lo que ha ocurrido es que los datos han ido llegando poco a poco, han sido difundidos sobre la marcha y esto ha creado incertidumbre .
"Ahora sabemos que entre los grupos de riesgo figuran las personas que sufren enfermedades respiratorias, -las embarazadas y, además, uno de cada tres pacientes ingresados en la UCI a consecuencia de la gripe A es obeso". Y a diferencia de la gripe estacional, no figuran los pacientes crónicos de más de 65 años.

¿Y que hay de los niños?
Tambien la mayoría de los niños menores de 5 años que han fallecido por la gripe A tenían enfermedades neurológicas incapacitantes antes de contraer la gripe.

Sorprendentemente cuando le preguntan a Rello si los grupos de riesgo detectados deberían tomar alguna medida adicional de prevención su respuesta es "no", y afirma que la prevención no es diferente respecto de la población general. No obstante, puntualiza, que los pacientes con dificultades respiratorias deben consultar directamente al hospital, mientras que quienes no tengan problemas respiratorios, pero sí fiebre y los síntomas característicos de la gripe A, deben acudir a su médico de familia o al pediatra. "Con esta simple medida, creo que haremos las cosas bien", afirma Rello.

En España, dice Rello se han registrado más de 150 enfermos en las unidades de cuidados intensivos de adultos. El número de fallecidos por esta causa es inferior a dos casos por cada 100.000 personas en la Unión Europea".

Rello explica que no se pueden hacer comparaciones entre la gripe habitual y la gripe A porque no se sabe exactamente cuál es su índice de mortalidad. "el confrontar ambas gripes sería como intentar comparar la tasa de mortalidad directa causada por la gripe pandémica con las muertes indirectas relacionadas con la gripe estacional. Estaríamos pues comparando dos situaciones diferentes.

El virus de la gripe A es poco virulento, al menos por ahora, pero es imprevisible. "Tenemos que ver qué sucede en una segunda oleada, durante el invierno", dice. Por esto si las condiciones son precarias como podría ser el caso de aquellos países en desarrollo, donde no haya una buena organización sanitaria, las consecuencias podrían ser "significativas", (!) dice Rello. Los demás podemos inferir que más vale prevenir que curar y que es mejor estar preparados y no tomarse las cosas a la ligera, aunque luego todo quede en poca cosa, como fué el caso de la gripe aviar.

Aunque aclarando que el "no es un experto en vacunas" considera que vacunar a todo el mundo por el hecho de que cualquiera puede enfermar de esta gripe es "una visión muy simplista". Antes de eso se pueden tomar muchas otra medidas como comer cantidades importantes de alimentos ricos en vitamina C además de tomar las precauciones que ya todos conocemos, lavarse las manos, toser en un pañuelo, etc. "La idea de que la vacuna es la única y la mejor solución no se corresponde con la realidad".

Rello afirma que de momento no se ha observado en el registro que el virus presente ahora una mayor virulencia que al principio. "Hasta ahora, el virus se comporta de forma benigna, además, le falta un componente que estaba en la gripe de 1918. Éste consiste en una proteína que le confiere virulencia y que haría que la infección bacteriana por neumococo fuese más frecuente. Pero, de momento, no lo vemos".

Fuente: Consumer
Jordi Rello es jefe del Servicio de Medicina Intensiva y Crítica del Hospital Universitario Joan XIII, de Tarragona


04 octubre 2009

El debate que no cesa: la culpa es siempre de los padres y/o un azote a tiempo...

Dice el Diccionario de la Real Academia Española educar es:
1. tr. Dirigir, encaminar, doctrinar.
2. tr. Desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc. Educar la inteligencia, la voluntad.
3. tr. Desarrollar las fuerzas físicas por medio del ejercicio, haciéndolas más aptas para su fin.
4. tr. Perfeccionar, afinar los sentidos. Educar el gusto.

5. tr. Enseñar los buenos usos de urbanidad y cortesía."





Los hijos comienzan amando a los padres; pasado un tiempo los juzgan; raras vece los perdonan - Oscar Wilde"


El proceso evolutivo del animal humano pasa por la educación y el adiestramiento de generación en generación. Así ha sido y así viene siendo desde los primeros homínidos, o no hubiéramos sobrevivido hasta hoy.

Ante los niños o jóvenes maladaptados que no aceptan los preceptos sociales, que son considerados socialmente inadecuados o que cometen actos violentos, consciente o inconscientemente la sociedad actual parece haberse puesto de acuerdo y tiende a culpar a los padres llegando incluso a censurarles (en contra de todo lo que se ha estudiado hasta ahora) por el hecho de no ejercer la violencia que supone el castigo físico, tal como se había hecho "toda la vida", tanto en el hogar como en las escuelas.

En muchos países, incluyendo los más avanzados como los Estados Unidos, se defiende la idea del azote, que dejó de formar parte de la educación precisamente porque los estudios demostraron su ineficacia, ya que parecía ser el clásico remedio que es peor que la enfermedad. Con la ayuda de los expertos en salud mental se llegó a la conclusión de que la educación pasaba por el autocontrol, por la imposición de límites claros y concisos, y por la anulación de premios y prebendas como sustitutos del azote, como antes se había llegado a la idea, imprecisa por cierto, de que no había niños malos sino padres insensibles o directamente ineptos. Esto, ya se sabe, va por modas.

No voy a invocar en esta ocasión la falta de tiempo para estar con los niños y enseñarles todas esas cosas que los padres probablemente no aprendieron, porque por ahora los estudios demuestran que los padres pasan más tiempo con sus hijos que antes (e incluso aclaran que se trata de "tiempo de calidad", no un mero sentarse a ver la tele o ir al supermercado con ellos). Harán falta más estudios porque somos muchos los que no lo tenemos claro.

Y tras esta pequeña observación uno se hace la pregunta básica: ¿Ha pensado la sociedad con qué aptitudes cuentan los padres para educar a sus niños? ¿Cuando y donde las aprendieron si no se las enseñaros sus propios padres?

¿Y qué pueden hacer si ellos mismos no han sido educados en el sentido que define el diccionario de la Real Academia, si su nivel no alcanza los preceptos de la comunidad científica y de la comunidad docente(que por cierto anda más que confusa ultimamente) y si nunca oyeron hablar de competencia emocional, de marcar límites precisos, de retirar prebendas, y de cómo se enseña el autocontrol?

¿Cuando cabió el modelo? ¿Cuando dejaron de ser la intuición y el instinto la vara con la que los padres medían la educación que darían a sus hijos, como lo hicieron anteriormente sus propios padres? Cuando dejaron los padres de ser padres para hacerserse pedagogos por imposición del juicio social?

Cuando el hijo adolescente comienza a actuar de forma imprevista, ante la presión social, que se magnifica en todos los medios de comunicación, y a lo que se une el Defensor del Menor, los padres comienzan a sentirse culpables y a hacerse preguntas muy dolorosas.

¿Cómo actuar cuando el hijo adolescente les da mil vueltas y consigue hacer de su capa un sayo...? ¿Qué hacer cuando el adolescente se siente presionado por su propio grupo juvenil que ejerce un ilimitado poder sobre su conducta, y cuando esa presión condiciona la relación padres/hijos hasta llevarles a ambos a posicionamientos irreconciliables? ¿Necesitamos todos una Supernanny?

Pero eso no es todo. El nivel de estrés durante el embarazo influye considerablemente también en los hijos. Tanto en la etapa fetal y en el recien nacido, como en la persona en que se convertirá. ¿ se culpará tambien a todos los padres por el alto nivel de la hormona cortisol que se acumula en la sangre de la embarazada cuando, durante esos nueves meses, las circunstancias son estresantes o será la sociedad más selectiva y más inteligente averiguando primero cuáles fueron las circunstancias?

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27 septiembre 2009

Solo puedo cambiarme a mí mismo

Una de las lecciones más difíciles que nos dá la vida es que sólo podemos cambiarnos a nosotros mismos. Hay quien invierte un tiempo y un esfuerzo desproporcionados en intentar cambiar a otros. Pero ¿cuál es el propósito?

Se puede clamar contra la lluvia o ponerse histérico contra el frío o la nieve, pero poco se puede hacer al respecto aparte de protegerse con un atuendo más adecuado o un paraguas. ¿Qué nos hace pensar que con sólo unas pocas palabras bien escogidas se puede cambiar a un integrante de la naturaleza (humana en este caso) tan independiente y tan librepensador como nosotros mismos? Si uno lo piensa fríamente es fácil darse cuenta de que suena un tanto ridículo.

Y sin embargo...

Sin embargo cuando enfrentamos las reacciones de los demás hacia nosotros mismos no pensamos en nada de esto. Nos sentimos molestos o heridos en primer lugar y luego nos preguntamos cómo nos pudieron hacer o decir aquellas cosas horribles o como pudieron ser tan groseros y por qué hacen semejantes cosas ¿Es que no piensan lo mucho que me duele? repetimos de corrido.

Cuando se observa la acción desde fuera, sin involucrarse, esto es lo que se ve y se puede ver tambien cuáles son las emociones involucradas en el conflicto. Porque las emociones son una parte integrante de las habilidades de que disponemos para tomar decisiones. Reaccionamos y respondemos emocionalmente a las propias necesidades emocionales y no de manera racional y menos aún lógica, de modo que cuando alguien toca una de estas necesidades emocionales podemos responder de una manera insensata o incomprensible para quienes observan desde fuera.

Lo que se podría hacer, sugiere el Dr. Grohol, aunque solamente una vez, es pedir cortésmente que el otro detenga esa conducta que usted encuentra frustrante, molesta o perturbadora. Pero eso es todo, una sola vez, (o tal vez dos si quedara la duda de que la otra persona no oyó o no entendió bien la solicitud inicial). Hacerlo más veces incita al interlocutor a ignorar al otro porque repetir algo una y otra vez no a hará que la gente sea más consciente de sí misma, lo que sí puede hacer es que tomen consciencia de lo pesado que uno puede llegar a ser.

No hay varita mágica que cambie a los demás... Vale más tratar de cambiar el propio pensamiento automático.

Los psicólogos Ruiz Sánchez e Imbernon Gonzales sugieren que esto podría conseguirse apuntando en un diario, por ejemplo, el momento en que nos sorprendemos a nosotros mismos diciendo o pensando algo como, "me gustaría que dejara de hacer tal o cual cosa..." o "no puedo creer que él crea algo parecido ..." y pensamientos o palabras de ese estilo. El tomar esas notas mentales o escritas permite detener el pensamiento automático antes de dar el siguiente paso, que suele ser decirle algo a la otra persona. Y si esto ya ocurrió, es el momento de parar, entre otras cosas porque quizás no sepamos que el otro ya intenta detener ese tipo de comportamiento y escucharlo una y otra vez no va a conseguir que lo cambie más rápidamente.

La gente puede pasar semanas, meses e incluso años en psicoterapia para conseguir un cambio en sus pensamientos o en sus comportamientos porque hay cambios que necesitan comprenderse y prácticarse y esto requiere a veces bastante tiempo hasta poder implementarlo. Hay comportamientos que son importantes para los demás (y tambien para nosotros mismos) que no son fáciles de cambiar aunque se desee muy fervientemente. A veces son parte integrante de la personalidad o la forma de pensar y ver el mundo. No son solo una motita de polvo aislada que se quita pasando un plumero.

Más vale ahorrarse esa frustración ahora tratando de aprender a dejar a los demás ser como son en lugar de invertir tanta energía en cambiarles. Centrarse en cambiar los propios defectos es más productivo y tambien más rentable porque uno puede encontrarse viviendo una vida más pacífica y feliz.


Señor dame la sabiduría para aceptar las cosas que no puedo cambiar...
el valor para cambiar las que sí puedo...
y la sabiduría para reconocer la diferencia...